La quiniela es un juego de azar basado en un pronóstico realizado a un partido en concreto. Un pronóstico es otorgar la victoria al equipo local o visitante o el empate entre ambos. Marcaremos la casilla que corresponda al pronóstico que queremos realizar. En la quiniela se establecen dos tipos de pronósticos: sencillo y múltiple.
Se considera pronóstico sencillo cuando se marca una apuesta por bloque y partido. Se juegan un mínimo de dos y un máximo de ocho bloques que son los que tiene un boleto, pronosticando los 14 partidos de izquierda a derecha.
Son apuestas múltiples cuando todo el pronóstico se realiza en el primer bloque, es decir que hay más de una combinación en un solo bloque: se colocarán dos (dobles) o tres (triples) combinaciones para un mismo partido. Es imprescindible marcar en el boleto la cantidad de dobles y realizados, que como mínimo ha de ser un doble.
El método múltiple nos permite participar con tres modalidades: al directo, reducido o condicionado. La modalidad al directo se basa en realizar combinaciones de dobles y triples directas en el primer bloque.
El método reducido se basa en discriminar aquellas combinaciones que no se contemplen en la tabla de reducciones autorizadas.
El método condicionado se basa en seleccionar las apuestas que tienen una mayor probabilidad de entre el total de combinaciones.Tanto el método reducido como el condicionado permite generar una mayor cantidad de combinaciones con un menor coste.