La quiniela es el tercer juego activo de Loterías y Apuestas del Estado preferido por los españoles, los cuales gastan 537.194.952,00 euros anuales (datos recaudación 2008). Pero, nos hemos preguntado si la rentabilidad del juego esta ligada a la probabilidad. En la mayoría de juegos de azar se puede comprobar que las cantidades que se esperan recibir están muy por debajo de las cantidades que en cada caso se juegan y que se perciben.
En la Primitiva y la Lotería Nacional la cantidad que se espera recibir es independiente a la cantidad jugada, y esto es así y siempre será así sean cuales sean las combinaciones que se jueguen.
En el caso de la quiniela la probabilidad de acertar se basa en un análisis de esperanzas matemáticas, lo que significa que se espera recuperar justamente lo apostado y que por lo tanto el juego está estadísticamente equilibrado, se recupera un 17.9% de lo gastado, frente al 14,3% de la primitiva y al 10% de la Lotería Nacional.
La quiniela presenta la ventaja de que existen columnas con mayor probabilidad de ser ganadoras que otras, que gracias a la estadística podemos saber cuáles son y que a través de la informática jugarlas y aumentar considerablemente la posibilidad de acierto en función de la capacidad de pronostico y por lo tanto ganar mayores premios.